Ría de Vigo - Península del Morrazo
Comenzaremos nuestra ruta en Vigo, mayor núcleo de población de Galicia, con sus tres altos miradores (A Guía, O Castro, y A Madroa) desde los que se divisan unas fantásticas vistas de la ciudad y la Ría de Vigo. Merece la pena una visita al casco viejo y desde luego una parada en A Pedra, con degustación de ostras incluida. En Vigo, además de los servicios propios de una gran ciudad, como los diferentes museos, encontramos un buen número de atractivas playas.
Atravesando el Puente de Rande, nos acercamos a la Península de Morrazo, a caballo entre las dos rías, la de Vigo y la de Pontevedra, rodeada por playas de arena finísima, alguna de ellas nudista (como la de Barra, en el municipio de Cangas), y con tres espacios naturales protegidos: Carballeira de Coiro (Cangas), Costa da Vela, Cabo Home y Nerga - Barra (Cangas) y Cabo Udra (Bueu). Para empezar, Moaña, con el punto más alto del Morrazo, en el Monte Faro Domaio, desde el que se divisa un paisaje de ensueño. Continuaremos hasta Cangas, capital del Morrazo, y donde no puede faltar la visita al Cruceiro de Hio, archiconocida postal gallega, y a Cabo Home, punta de la Península de Morrazo desde la que las Islas Cíes parecen quedar al alcance de la mano. Seguimos por Bueu, villa acogedora y marinera desde la que nos podemos acercar a la Isla de Ons. En Marín visitaremos al Lago de Castiñeiras, que comparte con el municipio de Vilaboa.
Podemos acercarnos a Pontevedra, capital de la provincia, y darnos un delicioso paseo por su casco antiguo, con bellas plazas y edificios históricos. De regreso, una propuesta sugerente es rodear el fondo de la Ría de Vigo, por Arcade, famoso por sus ostras; Soutomaior, con su Castillo de sumo interés histórico-artístico; y finalmente, frente al remanso de la Ensenada de San Simón, Redondela, y sus edificios notables representativos del señorío que definió la comarca. Famosas son sus fiestas de la Coca, en Corpus.