Acogedora,
por vocación.
Cálida, por naturaleza.
Discreta, por obligación.
Tranquila, por estilo.
Atención,
por norma.
Entrañable, por cariño.
Peligrosa, por desear volver.
Afortunada, por situación.
Y sobre
todo, amor
por los detalles,
por sus huéspedes, y
por un estilo de vida.
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